¿Cómo hacer para que tu personal trabaje por objetivos?

Tener claro un objetivo es el primer paso para conseguirlo. Luego, poner las condiciones necesarias y ser muy persistentes hasta lograrlo. Si queremos correr un maratón, necesitamos entrenamiento, técnica, dieta balanceada. Correr primero 5, 10, 15 kilómetros, luego medio maratón y así hasta poder correr uno completo. Lo mismo pasa con las metas laborales, se definen, se trabajan, se consiguen paulatinamente. Si quieres que tus colaboradores trabajen por objetivos, te hacemos algunas recomendaciones.

Los objetivos: definición y características

“Los objetivos representan las condiciones futuras que los individuos, grupos u organizaciones luchan por alcanzar y deben ser concretados en enunciados escritos y si es posible cuantificando los resultados esperados”.[1] Es decir, los objetivos reflejan aquello que deseas alcanzar, marcan el norte, son como una brújula a seguir como empresa en general, cómo área o departamento y finalmente como individuo en el puesto de trabajo.
Para asegurar que los objetivos sean eficaces, deberán tener las siguientes características:

  • Claros y específicos:
  • Alcanzables y realistas.
  • Medibles, concretos.
  • Limitados en el tiempo.
  • Objetivo mal planteado: “Buscar mejores condiciones de pago a proveedores”. Este objetivo no cumple con las características arriba mencionadas por lo que será muy difícil alcanzarlo y medirlo.
  • Objetivo bien planteado: “Lograr para diciembre que el 80% nuestros proveedores otorguen crédito de al menos 60 días para pago”. El administrativo con este objetivo concreto podrá tener su plan de acción, medir sus avances de acuerdo al porcentaje de proveedores que se esperan entren en este esquema, y tener una fecha meta que le marque la pauta.

A modo de ejemplo pensemos en un trabador del área administrativa que se dedica a las compras de la compañía. Sus objetivos se encaminarán a los acuerdos con los proveedores, buscar las mejores condiciones de pago, calidad y mejores precios.

Pasos para lograr el trabajo por objetivos.

Pero ¿cómo se puede alcanzar un modelo de gestión así? ¿Qué debemos hacer para que la gente conozca sus objetivos y los viva?
Parece de Perogrullo pero no podemos pretender que se sigan objetivos si antes no se definieron, de ahí la importancia de la Planeación Estratégica en este modelo de gestión. Para definir objetivos personales, se requiere tener claridad de los objetivos generales de la empresa y los del área, para que estén alineados a ellos.
Los objetivos de los distintos puestos se pueden marcar anualmente por los mandos medios o los directivos con el input de los mismos trabajadores.
Hay un dicho popular que dice “nadie da lo que no tiene”. Si escribimos un plan pero no lo damos a conocer, difícilmente podrá llevarse a cabo. Es necesario contar con sistemas claros de comunicación institucional donde todos conozcan el rumbo de la organización y su papel dentro de ella. Así, cada trabajador desde su trinchera podrá ganar la batalla.
Cuando se hagan los planes anuales generales, de áreas, se deberán marcar responsables de las distintas estrategias. Una vez asignados objetivos a los puestos se pone por escrito, se comunica en una reunión formal y se puede pedir incluso una firma de documento formal.
Existen puestos que posiblemente tengan objetivos muy fijos y tareas más técnicas que realizar, si sus objetivos no varían mucho pueden estar bien descritos en su descripción de puesto que se da a conocer desde el primer día de llegada a la empresa.
Sólo conoceremos los avances y logros cuando nos detenemos a evaluar. Dependiendo la empresa, el objetivo y el puesto, los avances se medirán mensualmente, anualmente, etc. Para poder medir ayudan mucho los reportes que se establezcan desde un inicio y las reuniones de presentación de logros y resultados.
Todos necesitamos saber cuáles son nuestras fortalezas y áreas de oportunidad. Es sano que el jefe directo en reuniones formales o momentos previamente estipulados, se siente con cada colaborador a dar una retroalimentación de su trabajo. Si el rendimiento es el adecuado, se le hace ver. Si el desempeño es menor al esperado, es el momento de firmar ciertos acuerdos o compromisos de mejora, de cara al mantenimiento del puesto.
Cuando los trabajadores tienen un rendimiento sobresaliente y sus resultados superan tus expectativas es justo y necesario el reconocimiento. Ya sea en un mensaje de correo, en la publicación de éxitos en tu intranet o en el cuadro del “empleado del mes”. Por otro lado están las compensaciones como días de vacaciones o descanso, una comida especial, o un bono donde se le participe de los beneficios que obtuvo la empresa gracias a su esfuerzo.
El trabajo por objetivos es posible y es necesario, pero implica mucha claridad, disciplina. Como líder en tu empresa o empleador, deberás ser de los primeros poniendo el ejemplo y promoviendo con tus propios resultados esta cultura y modelo de gestión. Que tu objetivo no sea sólo correr un maratón con tu empresa, sino ganarlo. ¿Qué necesitas para ser el mejor en tu sector?

  1. Define los objetivos y los plazos para llegar a ellos:
  2. Asegúrate de que tu gente los entienda y se comprometa con ellos:
  3. Mide periódicamente el alcance o logro de los objetivos.
  4. Retroalimenta a tu personal según sus resultados y rendimiento.
  5. Compensa y reconoce.

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[1] PLANEACIÓN ESTRATÉGICA HENRY MINTZBERG http://www.letrak.com.co/alejandro/material/adm/planeacion_2.pdf

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